Los garajes son espacios abiertos o cerrados con mucho movimiento, que, por la naturaleza del tránsito de vehículos y de personas en uso compartido, resultan complicados de mantener limpios.
Por otro lado, el público que acude a recoger o a dejar los vehículos contribuye a añadir sus propios desperdicios a los parkings y el tránsito humano obliga a que las limpiezas de los aparcamientos se sitúen en horas convenidas.
La limpieza de garajes y aparcamientos de uso público e intensivo exige de buenos profesionales, de equipos de limpieza industriales y de una logística a la altura de la movilidad característica de unos espacios que son muchas veces subterráneos.

